Talio Noda alza la voz en defensa del salto del pastor y su declaración de una vez como BIC

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

Talio Noda es todo un referente en la investigación y protección de la cultura tradicional canaria. Una de las singularidades del acervo isleño que ha estudiado en profundidad desde los años 80 y conoce como nadie es el salto del pastor, con el que lleva batallando desde el año 2013 ante las instituciones para que logre esta práctica, que es “única en el mundo”, la protección de Bien de Interés Cultural (BIC).

Noda, que es Cronista Oficial de Tazacorte, su pueblo natal, aunque reside en Gran Canaria, ha facilitado toda la documentación necesaria para que el Gobierno de Canarias pueda incoar el expediente para la declaración como BIC del salto del pastor, pero hasta ahora todo han sido pegas. “Los que dicen que luchan por Canarias no ponen una firma para hacerlo Bien de Interés Cultural y se respete una tradición nuestra que viene de los aborígenes”, lamenta.

Talio Noda delante de la escultura del salto del pastor, en Tijarafe
Talio Noda delante de la escultura del salto del pastor, en Tijarafe

Señala que es al Gobierno de Canarias y no a los cabildos, pese a que ha dirigidos a todos ellos una carta personal pidiéndole que se adhieran a esta solicitud, a quien corresponde incoar el expediente a través de la Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural. “Hay un solo salto del pastor, aunque existen variaciones por islas, por eso le corresponde al Gobierno”, señala el investigador palmero, quien recuerda que la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias lo reconoce explícitamente como uno de los bienes que integra el patrimonio de Canarias.

Esta propuesta ha contado con el respaldo unánime del Parlamento de Canarias, el pleno del Cabildo grancanario y la Junta de Cronistas Oficiales, además del apoyo de la Federación Canaria del Salto del Pastor.

RECUPERACIÓN

Fue en el año 1984, en la revista Aguayro, donde Talio Noda publicó un primer artículo sobre el salto del pastor. El Gobierno de Canarias se interesó por esta singularidad y patrocinó un recorrido por todas las islas para recuperar una tradición que se estaba perdiendo por aquellas fechas. “Con la aparición de las pistas, por ejemplo, para entrar en La Caldera, los pastores ya no necesitaban la lanza, porque con una camioneta iban y cogían el codeso y lo traían al establo”, indica Noda.

De este estudio, que hizo por todo el Archipiélago, nació el libro El salto del pastor, con el que además quedaría para siempre bautizada esta práctica. “Se lo puse porque esta tradición se recuperó de los pastores, pero no eran los únicos que la utilizaban. También los pescadores, que bajaban por los riscos, lo empleaban”, concluye.