Ferrer Benimeli: “Está muy claro que el padre Díaz no era masón”

Ferrer Benimeli (D) dialoga con Ramón Vinals, gran capellán de la Gran Logia de España, en La Palma.. | DA
Ferrer Benimeli (D) dialoga con Ramón Vinals, gran capellán de la Gran Logia de España, en La Palma.. | DA

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

El historiador José Antonio Ferrer Benimeli, una de las máximas autoridades en el estudio de la masonería, se encuentra estos días en La Palma, con motivo del renacimiento de esta institución en la Isla, con la constitución de la Logia Abora. El jesuita aragonés aborda en la semana cultural sobre la historia de la masonería en La Palma la personalidad de una de las grandes figuras de la historia insular, Manuel Díaz Hernández ( 1774 -1863), conocido como el padre Díaz, desmontando con rotundidad una leyenda extendida en la sociedad: su adscripción a la masonería.

“Está muy claro que no era masón”, asegura el historiador en una entrevista realizada por este periódico. “La historia tiene dos caminos: el científico y el imaginario popular, y no siempre coinciden. El primero va variando en función de los documentos que se van encontrado, el otro es inmutable y se mantiene como si fuera la verdad con mayúscula, un dogma de fe”, comenta en referencia a la extensión de esta creencia.

Es en esa fuente documental de la que bebe la historia donde “no hay nada que se pueda vincular con la masonería” a la figura de este sacerdote, que fue todo un símbolo del liberalismo y cuya oposición al absolutismo le costó más de una década de destierro. “Una cosa es su vinculación ideológica y política con el liberalismo, pero no con la masonería. Se confunde el liberalismo con la masonería, y en el caso de Díaz es muy claro”, apostilló.

Uno de los argumentos que sustentan esa creencia es la simbología que rodea la escultura del padre Díaz, que se encuentra en la plaza de España de Santa Cruz de La Palma, y que ha contribuido a adscribirle a la masonería. Ferrer Benimeli señala que los símbolos que se encuentran en la misma no son masones sino cristianos. “El pelícano es un símbolo cristiano, grabado en los altares, casullas, símbolo de Cristo muriendo y dando su sangre a los hombres, del que se apropia luego la masonería”.

Al padre Díaz se le ha vinculado tra  dicionalmente con la masonería, pero ningún documento lo acredita. D, S.
Al padre Díaz se le ha vinculado tra
dicionalmente con la masonería, pero ningún documento lo acredita. D, S.

Cierto es que quien promueve esta escultura a finales del siglo XIX, considerada el primer monumento civil de Canarias, es la logia Abora y su venerable maestro y entonces alcalde de Santa Cruz de La Palma, José García Carrillo. Esto ha propiciado, como indica Ferre Benimeli, que “desde entonces haya una especie de sintonía entre los masones de aquí y el padre Díaz, que se identifican con su pensamiento liberal”. Tal es la vinculación, que este viernes rendirán homenaje a su memoria, previa al primer desfile masónico que se celebra en España.

El historiador, por último, establece un paralelismo entre la figura del padre Díaz y el sacerdote Félix Varela, fundador de la Universidad de La Habana, que fue diputado en las Cortes de Cádiz y que con el regreso de Fernando VII al poder fue condenado a muerte, aunque “finalmente, tras 6 años en la cárcel, le conmutaron la pena de muerte por el exilio perpetuo, y murió desterrado en un municipio de Estados Unidos, aunque sus restos se conservan en un pequeño mausoleo de la Universidad de La Habana, donde fue a rezar el papa Francisco en su primera visita a Cuba”. La Iglesia ha incoado el proceso para su beatificación “El padre Varela y el padre Díaz fueron contemporáneos, de la misma ideología, con distintos destinos”, concluye.