La hora de Asier Antona – Por David Sanz

El presidente del PP en La Palma. | DA
El presidente del PP en La Palma. | DA

Conozco muy poca gente que viva con tanta pasión la política. Cualquier vacío en la agenda de Asier Antona es una buena excusa para irse a la otra punta de La Palma y reunirse con un pequeño comité local o viajar a Fuerteventura para entrevistarse con los populares majoreros. El PP palmero, bajo su presidencia, ha pasado de convidado de piedra a una alternativa de gobierno. La unidad que ha fraguado y su renovación ha sido ejemplar. Su más que merecida designación como secretario general del PP en Canarias le llevó a tomar las riendas del partido ante la ausencia del día a día del presidente. Lo que era un puesto secundario en un partido presidencialista lo cargó de contenido y estuvo presente en todas y cada una de las islas para contagiar el dinamismo que imprime a su tarea. Creo que nadie en el PP de Canarias conoce y comprende como Antona la realidad de este partido. Se equivoca quien piensa que era la sombra alargada de José Manuel Soria. El político palmero trabajó con autonomía y lealtad a la dirección. Tras la renuncia de Soria, ha asumido la presidencia de forma temporal. A nadie se le oculta que es un caramelo envenenado. El ahora presidente del PP en Canarias va a tener que sortear la arrogancia capitalina de quienes creen que la dirección regional no puede estar en la periferia. Tendrá que aguantar los cachetones que no se atrevieron a darle en su momento a Soria. Y sufrirá las puñaladas traperas de algunos que hasta hace unos días bebían los vientos por él. Presenta una hoja de servicios intachable, pero no es suficiente dadas las circunstancias. Ahora le toca jugar la estrategia más compleja que ha tenido que afrontar en su carrera.