La Isla despide a una de las grandes personalidades que ha marcado su historia contemporánea

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

La muerte de Luis Cobiella nos deja más huérfanos. Con su adiós se va un ser extraordinario, dotado de una gran potencia intelectual; una sensibilidad abrumadora para el arte, en especial la música, y, sobre todo, con una humanidad que le hacía ponerse siempre en el lado de los más necesitados. Con una débil salud de hierro, en los últimos tiempos una enfermedad de esas que llaman larga fue, poco a poco, minando su vitalidad. A su lado, su otro yo, Concha Capote, su amada e inseparable pareja, hizo más dulce este duro tránsito, como el resto de su vida, que no se puede comprender sin este vínculo desbordado de amor.

Dipuado del Común
Luis Cobiella en la reapertura del Circo de Marte. | DA

La Palma llora su muerte a los 88 años, que aunque era previsible por su estado delicado de salud, siempre inoportuna, nos coge por sorpresa. En su casa, acompañado por los suyos, al mediodía de ayer emprendía ese camino, quien sabe si para encontrarse con esa figura por la que sentía auténtica pasión: Jesús de Nazaret. El antiguo convento de San Francisco fue el lugar elegido por sus familiares para la capilla ardiente, donde multitud de personas se han acercado para darle el último adiós.

Es difícil subrayar una faceta biográfica en una personalidad tan polifacética como la de Luis Cobiella. La música, la literatura, la ciencia, la política, el periodismo, ámbitos todos ellos en los que participó y en los que dejó su impronta. Un humanista en una isla que invita a serlo, como es La Palma, por la que  sintió tanto apego.

La música fue su gran pasión. Sus composiciones han sido determinantes en la configuración de las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen de la mitad del siglo XX en adelante. Sus carros alegóricos como María en las orillas, La otra Virgen y Cubierta con su sombra; así como su fundamental aportación al Festival del siglo XVIII, el Minué, dejan una huella imborrable  en el acervo cultural de Santa Cruz de La Palma de la creación artística de Luis Cobiella, que fue distinguido como Premio Canarias en Bellas Artes.

En el terreno musical, hablar de Luis Cobiella es referirse también a Richard Wagner. A la música del compositor alemán dedicó una obra magna, La Comunicación en Wagner, en la que trabajó concienzudamente durante mucho años para desentrañar sus secretos más hondos. También queda para la memoria cultural de La Palma, la interpretación del poema sinfónico San Borondón, al que puso música sobre la letra del periodista Luis Ortega, que se interpretó en la reapertura del Teatro Circo de Marte.

Además de los estudios musicales, Luis Cobiella se licenció en Química en la Universidad de La Laguna, donde fue discípulo y amigo del añorado Antonio González. De vuelta a su isla natal, después de varios años en la docencia, Luis Cobiella se puso al frente de la compañía Riegos y Fuerzas de La Palma, luego Unelco, en cuya época consiguieron llevar la energía eléctrica a la totalidad del territorio palmero.

Luis Cobiella
Luis Cobiella y la música son inseparables. | DA

COMPROMISO

Su inquietud social lo llevó en la naciente democracia a participar en política. Así militó en el Partido Socialista, formación que dejó cuando fue nombrado primer Diputado del Común en Canarias en 1986. Eran los primeros pasos de la autonomía y el aparato administrativo estaba todavía en pañales. De hecho, la primera dirección que tuvo este organismo fue la casa de Luis Cobiella Cuevas, en la carretera de La Dehesa.

Así, poco a poco, fue armando una institución que parecía hecha a la medida de una persona de su sensibilidad social. Su tarea al frente de esta institución quedó plasmada en el libro Juan Canario: los Derechos Humanos y el Diputado del Común. Luis Cobiella ha dejado una huella imborrable en esta institución, donde, según manifestó el actual Diputado del Común, Jerónimo Saavedra, “marcó el sendero, el camino que debíamos continuar sus sucesores al frente de esta responsabilidad”.

La comunicación era un asunto que le interesaba profundamente a Luis Cobiella y fue un campo que abordó tanto en la música como en el periodismo. De hecho, dirigió DIARIO DE AVISOS en la  práctica, aunque nunca figuró como director, gracias a la confianza que tenía en él uno de sus grandes amigos y entonces propietario del Decano, Antonio Carrilllo. También fue fundador de la emisora de radio La voz de La Palma. Y hasta hace bien poco sus reflexiones se podían seguir en Radio ECCA.

Una vida plena de creación, que puso al servicio de su pequeña patria, Santa Cruz de La Palma, donde tiene el reconocimiento y admiración de sus paisanos como Hijo Predilecto. Pero no hubiera sido igual sin su otra mitad, su esposa, Concha Capote, que tuvo como oficio y vocación amarlo, y formar una familia. Tanta era la fusión en la pareja, que en algún momento comentó que se había producido “una conchificación de Luis y una luisificación de Concha”.

PÉSAMES

El Gobierno de Canarias mostró su “enorme pesar y tristeza” por el fallecimiento del músico Luis Cobiella Cuevas y trasladó su “más sentido pésame tanto a su familia como a toda la comunidad cultural por esta significativa pérdida”. Destacan que Cobiella ha sido “una de las figuras de creación musical canaria del último siglo, y pilar fundamental del desarrollo cultural en La Palma”. “Humanista, intelectual, docente, promotor cultural, musicólogo, comunicador, pero ante todo músico y compositor, su nombre estará ligado por siempre no solo a la historia musical de las Islas sino muy especialmente al de la Fiestas Lustrales de La Palma”.

El Diputado del Común expresó también su pésame por el fallecimiento de Luis Cobiella, cuya “marcha viste de luto a esta institución que con tanta sensibilidad, trabajo y sacrificio supo poner en marcha en 1986 para el servicio de los ciudadanos en el marco de una joven democracia”. Jerónimo Saavedra expresó su pesar por la marcha de “este gran hombre, que tanto ha aportado a la sociedad canaria y a nuestra cultura” y su sentimiento de solidaridad en estos momentos de tanto dolor para sus familiares y amigos. En especial, ha querido tener un recuerdo particular para su esposa, Concha Capote Álvarez.