El Consejo Regulador de la D.O. Vinos de La Palma reclama celeridad para evitar la entrada de uva foránea

Bodegas Teneguía
El sector trabaja, incansable, para consolidar sus vinos en el mercado, mientras esperan por el cumplimiento de los compromisos del Gobierno de Canarias. | DA

EUGENIA PAIZ | Santa Cruz de La Palma

El sector vitivinícola insular lleva meses esperando por los cambios normativos en el ámbito regional, que eviten la entrada de uva foranea en La Palma que tradicionalmente, y según denunciaron el pasado año, se comercializa como vino de La Palma.

Esa período continúa, ahora a la espera del nombramiento del que sería nuevo director del Instituto de Calidad Agroalimentaria (ICCA), organismo que depende de la Consejería de Agricultura del Gobierno regional y al que se la había asignado la tarea de coordinar esta tarea.

El presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de La Palma, Juan Crispo Perdomo, explicó en declaraciones a este periódico que “llevamos cinco meses esperando por que nombren a ese cargo para poder seguir trabajando, porque hay que tomar medidas tanto en la Consejería de Hacienda como en la de Agricultura y en la de Sanidad”.

El Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria ha llevado a cabo controles e inspecciones para evitar que la uva foránea que entró en La Palma meses atrás de forma masiva pueda ser vendida como vino palmero. Los viticultores de la Isla, satisfechos por este trabajo, insisten en el cumplimiento de los compromisos que el Gobierno de Canarias adquirió el pasado año, después de la entrada de varios miles de kilos de uva cuyos compradores tenían la intención de comercializar, como ya habían hecho durante años, como vino elaborado con uvas de La Palma, lo que supone un fraude para el consumidor.

Crispo Perdomo, coincidiendo con el veinte aniversario de la constitución del Consejo Regulador, se mostró “esperanzado” y satisfecho con la actitud dialogante del consejero de Agricultura, Juan Ramón Hernández Gómez, frente a este asunto, pero al mismo tiempo pidió “prisa” para consolidar una serie de modificaciones en la normativa que actuaría como garante del trabajo del sector vitivinicola insular.

Los controles del ICCA “actúan como un freno para aquellos que piensen que pueden comprar uva de fuera de la Isla para venderla haciendo competencia desleal al vino con Denominación de Origen de La Palma”.

Crispo Perdomo pidió la reactivación de los trabajos iniciados el pasado año para “resolver un tema que nos preocupaba especialmente y para el que en su día la Dirección General de Agricultura comprometió los esfuerzos de varias áreas de la administración pública”.

Más allá de las inquietudes del sector, el pasado año 2012, y por primera vez en su historia reciente, las bodegas de la Isla que forman parte del Consejo Regulador de Vinos de La Palma lograron comercializar toda su producción, unas 600.000 botellas de vino de la mejor calidad y de más de cien marcas y referencias diferentes que cada día cobran mayor prestigio.